domingo, 18 de agosto de 2019

CONSEJOS | Conducción económica

¿El control de crucero consigue ahorrar combustible?




Algunos vehículos ofrecen de serie, en opción o en postventa un aparato denominado regulador de velocidad, Tempomat, cruise control, etc. Es el mismo sistema, se le programa una velocidad y el coche hace lo posible por mantenerla. También se denomina control de crucero pasivo, ya que no tiene en cuenta el tráfico, pues no tiene conocimiento de él. 


Estos sistemas actúan sobre el acelerador, ordenando más fuerza al motor en caso de cuesta arriba o desconectando la inyección si se puede mantener la velocidad cuesta abajo. Por lo general no actúan sobre el freno, si acaso a veces sobre el cambio automático para mejorar la retención. Se desconectan tan pronto se pisa el embrague, se frena, actúa el ESP (depende del modelo) o se cambia de marcha.


Ahora bien, ¿sirven para ahorrar combustible?


Sí y no. Mantener una velocidad constante es muy eficiente en recorridos largos, ya que cuantas menos aceleraciones haya más ahorramos (es lo que más le cuesta al motor). Cuesta abajo o en llano ahorran, además evitan multas por exceder el límite si nos despistamos. El problema viene cuesta arriba.

El programa, con tal de mantener la velocidad, acelerará lo que sea necesario para mantener el ritmo. Una forma más económica de subir una pendiente es acelerar lo justo como para que el motor pierda velocidad mínimamente, y recuperar lo perdido en el siguiente descenso. Ahí estamos hablando de una conducción muy eficiente, pero no es la que suele hacer todo el mundo.

Sin embargo, para la mayoría de conductores, dejar marcada la velocidad de crucero sí sirve para ahorrar combustible y posibles multas. Es posible modificar la velocidad de crucero a más y a menos pulsando un botón, y los aumentos son muy progresivos, de modo que se ahorra más que si aceleramos más fuertemente. Recomendamos este sistema !!.
Eso sí, hay que estar atentos de que el límite baje, tendríamos que establecer una velocidad inferior. Si tenemos que adelantar basta con pisar el acelerador, tan pronto como le soltemos el coche recuperará la velocidad que tenía programada. Hay que tener cuidado de no usar este sistema si hay mucho tráfico, pues puede ser contraproducente.

Existen también otros sistemas aún más modernos y que equipan comúnmente a coches de alta gama:


  • ACTIVO: El regulador de velocidad activo es un sistema de regulador/limitador de velocidad con función de regulación ampliada que tiene en cuenta la distancia con el vehículo que va delante.
  • ADAPTATIVO CON FUNCIÓN STOP (ACC STOP): El vehículo está equipado con un radar instalado en el centro del paragolpes delantero, con un alcance máximo de 150 metros. Entre 30 km/h y 180 km/h, el regulador de velocidad adaptativo con función Stop (ACC Stop)

En definitiva, la adquisición de este o de otros sistemas más modernos, si es opcional, queda compensada de sobra a lo largo de la vida útil del coche. Ideal es no ir pendientes del velocímetro, ni de los radares... tener la mente mucho más despejada para mirar al frente y a los retrovisores. Mantendremos una mejor vigilancia del tráfico, la vía y sus circunstancias.


Fuente: Compradicción



Centercheck® puede realizar el diagnóstico preventivo 
antes que compres tu usado o tengas que verificarlo en la VTV



Contacto: +154550.4714



martes, 6 de agosto de 2019

Consejos y tips | Instalar GNC: riesgo o no?

Pasarse a GNC ¿Fin del mito?




La clave es el mantenimiento, ya que antes no existía la costumbre de realizar controles de aceite, filtro y bujías.


En medio de constantes modificaciones a los precios, muchos apuestan por la conversión de su vehículo naftero al GNC, ya que por mes puede ahorrarse hasta $ 6.000 por mes en combustible. Sin embargo, un mito que pulula hace décadas aleja a varios del tubo amarillo, como el que asegura que "el GNC arruina el motor del automóvil".


Como si se tratara de un “no hay vuelta atrás”, nunca faltan quienes prefieren quedarse con la nafta y el gasoil, antes que instalar un equipo de gas. Los entendidos aseguran que se trata de un combustible de calidad superior al gasoil, por ejemplo, aunque reconoció que, obviamente, es inferior a la nafta.

“El gas apenas trabaja con un 4% más de temperatura, algo mínimo en relación a lo que el motor está preparado. Nunca llega a ser dañino porque los motores siempre tienen un margen de temperatura”, aseguran.

Desde su punto de vista, el mito acerca de que el GNC rompe el motor proviene de varias décadas atrás, cuando los equipos eran instalados a vehículos que no contaban con las revisiones y los controles adecuados de aceite, del filtro o de bujías, ni siquiera del equipamiento del que gozan los automóviles actuales.

“Ellos se acostumbraron a consumir mucho combustible. Como en ese momento era barato, nunca le pusieron plata al mantenimiento. A partir de allí, las consecuencias para los motores”, recuerdan algunos expertos.

Destacan también, que los equipos de cuarta y quinta generación -los que hoy día se instalan- arrancan a nafta y que hubo un giro en el mercado para adaptar el vehículo al GNC sin inconvenientes.

“Antes no le cambiaban el aceite, ni el filtro, ni las bujías. Como el gas era barato, le metían kilómetros 'a lo loco'. Luego el consumidor se fue acostumbrando a una conducta más responsable y ya los problemas se fueron dejando atrás”, contó.

Otros expertos del rubro, mantiene un pensamiento similar al anterior: ¨es “imperceptible” la diferencia entre la nafta y el gas, tanto al andar como en el rendimiento del motor. “Cuando les ha ido mal con el GNC es porque el auto estaba fuera de punto. Por eso resaltamos siempre la importancia del mantenimiento”, afirman.

Los costos de mantenimiento de un auto con GNC son similares al del cualquiera que funcione a nafta o a gasoil. “Poner GNC no significa que gastes más en mantenimiento. Hay que hacer los mismos controles, como el cambio de aceite y filtro cada 10.000 kilómetros o prestar atención a las bujías”, aseguran quienes se ocupan del mantenimiento y prevención de equipos a GNC.

Desde la Cámara Argentina de Productores de Equipos de Gas (Capec) confirman que el incrementó de la demanda en instalación de equipos de GNC ha crecido a muy buen ritmo.

"La gente confía de nuevo. Son más las consultas que las colocaciones por día, pero antes no había ni llamados y ahora sí la gente viene, pregunta sobre el costo, rendimiento, rentabilidad, amortización”.




Fuente: Los Andes




Centercheck® puede realizar el diagnóstico preventivo 
antes que compres tu usado o tengas que verificarlo en la VTV



Contacto: +154550.4714



viernes, 2 de agosto de 2019

Consejos | Controles de tránsito

Cuando es legal que la Policía retenga el auto o el registro



Desde no tener seguro hasta superar la velocidad permitida. Hay 15 infracciones que habilitan a la autoridad a secuestrar el vehículo o la licencia de conducir.



Se acaban las vacaciones de invierno, mucha gente saldrá a las rutas para regresar a su hogar y, si bien los controles viales son escasos, existe la posibilidad de que la Policía detenga vehículos para verificar que la documentación esté en regla o tras detectar alguna infracción. La Ley Nacional de Tránsito establece que ciertas faltas implican el secuestro del auto. Otras determinan la retención de la licencia de conducir. En este listado se repasan cuáles son las infracciones que pueden derivar en esas situaciones.Faltas por las que se puede secuestrar el vehículo



  • Circular sin licencia de conducir, o con la licencia vencida o adulterada.
  • No contar con la licencia necesaria para el tipo de vehículo que se conduce. Por ejemplo, manejar un transporte de pasajeros sin tener licencia profesional.
  • Prestar un servicio de transporte de pasajeros o de carga sin habilitación.
  • No tener la cédula de identificación del automotor (verde) o la cédula de conductor autorizado (azul), si maneja alguien distinto del dueño y la verde está vencida.
  • No poseer seguro por responsabilidad civil.
  • No tener las chapas patentes.
  • Por deficiencias del vehículo, como falta de luces reglamentarias, de cinturones de seguridad o de espejos.
  • No superar un test de alcoholemia.

En cualquiera de estas situaciones, el vehículo debe ser remolcado a una playa de retención a la espera de una decisión de las autoridades que juzgarán la falta. Además, para poder liberar el auto su titular deberá subsanar el motivo que generó el secuestro. Esto es lo que marca la ley, pero en general no existe en las rutas la logística necesaria para llevar adelante esta medida cautelar. Excepto en el caso de alcoholemia positiva y de controles a vehículos de pasajeros y de carga realizados por la CNRT, lo habitual es que a los particulares se les labre la multa y se los deje ir, algo que no elimina el riesgo generado. El caso de Juan Acosta dejó en evidencia la falta de seriedad de los procedimientos.



Las faltas que implican el secuestro de la licencia

La Ley también establece que algunas infracciones activan la retención de la licencia de conducir, contra entrega de la Boleta de Citación del Inculpado. Este documento habilita a seguir manejando por un plazo máximo de 30 días corridos, período dentro del cual el infractor debe presentarse personalmente para pagar la multa en forma voluntaria o para ejercer su derecho de defensa ante el Juzgado de Faltas del lugar del hecho. Si no lo hace, quedará inhabilitado. Los casos son los siguientes:

  • La conducción en estado de intoxicación alcohólica o bajo los efectos de estupefacientes. Hay que tener en cuenta que varias provincias tienen tolerancia 0 al alcohol en la conducción: Córdoba, Salta, Jujuy, Entre Ríos, Santa Cruz, Tucumán, Neuquén y La Rioja. También hay ciudades con esta exigencia: Mar del Plata, destino de muchos turistas, es una de ellas pese a que la provincia de Buenos Aires tiene una tolerancia de 0.5 gramos de alcohol por litro de sangre.
  • La violación de los límites de velocidad, con un margen de tolerancia de hasta un 10%. Esto significa que si en una ruta en la que la máxima es de 100 km/h un conductor es detectado a 111 km/h o más, su licencia será incautada. No obstante la letra de la norma, su aplicación es nula: los controles de velocidad no suelen ser con detención, sino que se limitan a labrar la fotomulta para después mandarla por correo.
  • No respetar la señalización de los semáforos. Está pensado para las zonas urbanas, aunque en las rutas hay muchos cruces señalizados con semáforos en las entradas a los pueblos. A estos últimos hay que prestarles especial atención, no sólo para no generar el enorme peligro que significa pasar en rojo, sino porque en caso de ser detectado, el conductor deberá entregar su registro.
  • Transportar un número de ocupantes superior a la capacidad para la cual fue construido el vehículo. El número máximo de personas que pueden viajar en un auto debe ser igual a la cantidad de cinturones de seguridad existentes. Si hay 5 cinturones, no pueden viajar 6 personas. En las motos el número máximo es de 2: un conductor y un acompañante. En los vehículos de carga, ninguna persona puede viajar en la caja trasera: el tremendo siniestro vial de marzo pasado en San Andrés de Giles, en el que murieron 9 personas de las 16 que viajaban en una camioneta, deja en evidencia lo que puede pasar si se incumple esta prohibición.
  • La conducción de motocicletas sin que alguno de sus ocupantes utilice el casco reglamentario colocado en forma correcta. El casco es el salvavidas de los motociclistas. Tanto el conductor como el acompañante deben llevarlo bien puesto (en la cabeza, no en el brazo) y ajustado (si no se abrocha la hebilla, en caso de caída el casco saldrá volando). Si alguien no viaja habitualmente en moto y lo invitan a sumarse a la aventura, no debe usar cualquier casco que le presten. Tal como sucede con la ropa, hay diferentes medidas: usar un casco chico que no cierre, o uno grande que quede flojo, no brindará una correcta protección a la cabeza.
  • No tener la VTV. La Revisión Técnica Obligatoria (RTO) para vehículos de carga y de pasajeros y la Verificación Técnica Vehicular (VTV) para particulares son el apto médico (mecánico en este caso) del vehículo. En las plantas verificadoras se controlan los trenes delantero y trasero, la suspensión, el sistema de frenos, el estado del chasis, la emisión de gases y neumáticos y las llantas, entre otras prestaciones. Es obligatorio que pasen por la revisión todos los vehículos a partir de los 3 años desde la fecha de patentamiento o cuando exceden los 60.000 km. No tener este certificado en la ruta implicará la incautación de la licencia.
  • No tener seguro al día. Para conducir un vehículo es obligatorio tener contratado un seguro por responsabilidad civil. Si esto no ocurre, la licencia podrá ser retenida y también el vehículo. Algo que solía pedirse era el comprobante de pago, lo que generaba inconvenientes dado que mucha gente lo tiene por débito automático en la tarjeta. Lo ideal es llevar un certificado de cobertura vigente o tarjeta de circulación, o descargar las aplicaciones de las compañías que permiten tener los datos en el celular durante el viaje.


¿Qué sucede si la licencia está en el celular?


Desde marzo pasado, a través de la app Mi Argentina de la Secretaría de Modernización, se puede acceder a una versión digitalizada de la licencia de conducir que se lleva en el celular, con validez dentro del territorio nacional. Si el conductor comete una falta que implica la retención de la licencia...
¿qué hace el policía?
¿Se queda con el celular? Obviamente, no. 
Al consultar a diversos jueces de faltas del interior, ninguno pudo ofrecer una respuesta más allá del desconcierto ante la situación. 

Consejo: llevar la licencia física por más que se haya descargado la digital para evitar problemas.


Fuente: Clarín
Autor: Pablo Martínez Carignano es especialista en seguridad vial. Para consultas, seguirlo por Twitter (@Mutandisonline)





Centercheck® puede realizar el diagnóstico preventivo 
antes que compres tu usado o tengas que verificarlo en la VTV



Contacto: +154550.4714